LA FENOMENOLOGÍA DIALÉCTICA DE MARX Y LA

CONSTITUCIÓN POR LA FEDERAC1ÓN DE LA TIERRA

Dr. Glen T. Martin

Profesor de Filosofía

Universidad de Radford, Radford VA 24141 Estados Unidos

Presidente de los Filósofos Internacionales por la Paz (IPPNO)

Traducido por Blanca Marrero, Camagüey, Cuba

 

A. El Todo Diferenciado y la Demanda por la Liberación.

"No hay sujeto sin objeto, ni objeto sin un sujeto" es el lema de la Revolución de Hegel en el método filosófico, en el que descansa el fundamento metodológico que puede liberar la vida humana desde la esclavitud hasta del fetichismo y de la auto esclavitud ideológica. La fenomenología empieza entonces con la suposición de que ningún objeto tiene significado para los seres humanos que no sea su relación con los sujetos humanos. Se entiende que los objetos aparecen ante nosotros circundado por un lebenswelt o "forma de vida" humana aparejada que rodea a ambos, el sujeto y el objeto quo hace que cada aspecto guarde una interdependencia con el otro.

De forma similar la dialéctica entiende que cada total es un todo diferenciado dentro de un proceso histórico que continúa, un todo informado por las negatividades que llevan hacia el cuestionamiento por la comprensión del principio del todo y de las relaciones internas de sus partes. El desarrollo del conocimiento humano es inseparable del movimiento progresivo de la autoconciencia humana que articula la relación histórica de los sujetos con los objetos dentro de un todo diferenciado. Las contradicciones y los conflictos tienden a ocurrir por una falta de autoconocimiento ya que los humanos reproducen y recrean su existencia social a través de una interacción productiva con su ambiente.

La falta de autoconocimiento de la inseparabilidad del sujeto con el objeto, lo que es decir la falta de conocimiento del pensamiento y la actividad humana que produce y reproduce las condiciones de la vida social y biológica, lleva a la materialización de estas condiciones. El pensamiento tradicional concibió el mundo natural, la naturaleza humana, y las fuerzas de producción como condiciones naturales no históricas y leyes naturales dentro de las cuales los seres humanos tenían que luchar para vivir. No comprendió la inseparabilidad del sujeto y el objeto como el todo o la totalidad dialécticamente diferenciada e históricamente evolucionando. No entendió que los seres humanos crean las condiciones de su propia re(producción) social y biológica sino que más bien creyó que eran, víctimas de fuerzas y condiciones más allá de su control.

La fenomenología dialéctica es el método que Carlos Marx tomó de Hegel, al mismo tiempo que viraba al revés el idealismo de Hegel, por así decir, enfocando el método en la existencia humana, social e histórica. La filosofía tradicional, ya sea Racionalista o Empiricista, enfocó el mundo por medio de leyes universales teóricamente abstractas, asumiendo que estas reflejaban objetos naturales no históricos quo existían en el mundo, independientemente de nuestra relación humana con estos objetos. El método que Marx derivó de Hegel comienza con el todo o la totalidad unidos y delinea las leyes universales concretas o los procesos que dialécticamente constituyen el todo. Al así hacerlo refuerza la libertad humana. Los seres humanos se convierten en actores auto conscientes y creadores de su destino en lugar de víctimas pasivas, de lo que según ellos asumen sean, las fuerzas y condiciones naturales externas.

Para Marx, el socialismo es la forma libre y auto consciente de la vida, ya que no separa el sujeto del objeto a través de la mediación del capital y de la aparente necesidad del trabajo asalariado como hace el capitalismo. Bajo el capitalismo, el dinero, el mercado y las comodidades están fetichizadas o materializadas dentro de las fuerzas naturales, fuera del control humano. La capacidad productiva humana no toma ni reproduce libre y autoconcientemente las condiciones de la existencia social y biológica como valor de uso.

Mas bien el capital media entre el trabajo y objeto, y fuerza al trabajo a convertirse propiamente en un valor de intercambio antes de que se apropie de las necesidades vitales. El trabajo no se realiza libremente por si mismo y su reproducción en relación con sus condiciones objetivas, si no que se rebela así mismo como un fenómeno independiente como trabajo asalariado, una comodidad entre otras que debe mediar propiamente como valor de intercambio pera apropiarse de los medios de vida. El objeto no aparece como una creación humana, un producto de las relaciones humanas y de la alienación del sujeto con respecto al objeto, sino que más bien el objeto, dinero u oro aparece como un fenómeno natural separado que tiene valor en sí mismo en lugar de una riqueza humana socialmente producida. " ... puede tener una propiedad social," dice Marx, "... solamente porque los individuos han alienado su propia relación social de ellos mismos de manera quo tome la forma de una cosa."

Se debe enfatizar que el análisis de Marx se dirige hacia la libertad humana en general, no meramente hacia la libertad de grupos individuales o naciones. Es por eso que Marx entiende el movimiento de la historia humana dialécticamente como la relación de la subjetividad humana con las fuerzas de producción objetivas, viéndose a sí mismas como modos de producción esclavista, feudal o capitalista. La propia historia humana se mueve dialécticamente hacia un punto donde el autoconocimiento de la totalidad y sus procesos diferenciados le permiten a los seres humanos darse cuenta libremente de ellos mismos por primera vez, por medio de una interacción creativa y auto consciente productiva con su ambiente. Es "la perfección absoluta de sus potencialidades creativas," escribe Marx, "con ninguna, otra presuposición que no sea la del desarrollo histórico anterior, el cual hace esta totalidad del desarrollo, lo que es decir el desarrollo de todos los poderes humanos que como tal recavan en sí mismo..."

Los fragmentos materializados de la existencia ya no aparecen ante a conciencia humana como fuerzas naturales independientes sino que se entienden ahora como productos sociales, sujeto de la creación humana por una existencia ya por siempre libre y humana. Por eso es que el socialismo puede sólo existir verdaderamente como un fenómeno planetario y no como bolsas aisladas de una supuesta libertad dentro de un orden capitalista mundial. Dentro del método de la fenomenología dialéctica el significado del "proletariado" global convierte el efecto de esas fuerzas que producen la alienación humana (fragmentación) y la posibilidad de desarrollar una conciencia que nos pueda liberar de dicha alienación. El "proletariado" puede por tanto representar la conciencia universal del todo dialécticamente diferenciado.

B. La Revolución Cubana y la Liberación Humana

¿Representan los cubanos seguidores de Marx una conciencia verdaderamente universal humana? ¿Se ha dado cuenta el pueblo de la Cuba Revolucionaria de una existencia humana y libre que satisfaga su potencialidad humana? Aún cuando el socialismo cubano ha dado pasos importantes hacia una mayor autoconciencia en la reproducción de la vida social y biológica, la respuestas a estas preguntas es "No." El "hombre nuevo" en Cuba aún el obrero más común con frecuencia refleja m grado mucho más alto de conciencia social y solidaridad que trabajadores de muchas otras naciones. Todavía la necesidad de superar una conciencia fragmentada a través del conocimiento de la totalidad social, la unidad de sujeto y objeto se mantiene como una meta para la sociedad cubana como lo es para todo ser humano en el planeta. La "solidaridad internacional" por la cual Cuba se ha convertido justamente famosa permanece como un pálido facsímil de esa solidaridad humana que Marx soñó como la unidad del sujeto y el objeto dentro de toda conciencia humana.

La única ruta hacia la verdadera libertad humana en la cual se ha abolido la explotación de las clases y en la que el pueblo reproduce libre y creativamente las condiciones de existencia para sí mismo es la que elimina la materialización y la esclavitud de nociones fetichistas a escala planetaria. La unidad humana planetaria y la solidaridad en la reproducción de la vida claramente terminaría con el capitalismo global, en el cual se imbrica la explotación del mundo y de la naturaleza a escala mundial y el imperialismo económico y militarista por los estados nacionales capitalistas más poderosos. La libertad humana surgirá cuando el individualismo burgués sea eliminado y comencemos a vemos nosotros mismos como ciudadanos planetarios y sujetos sociales, cuya labor social unida satisfaga las necesidades vitales en abundancia, y por medio de la cual "el libre desarrollo cada uno sea la condición para el libre desarrollo de todos."

La fenomenología dialéctica entiende la unidad del todo o la totalidad, a la vez que respeta la diferenciación de esta totalidad en razas, religiones, culturas y naciones diversas. El todo se diferencia necesariamente y no obstante permanece entero, una unidad de sujeto y objeto. Las contradicciones y conflictos que limitan la libertad humana surgen cuando existe una materialización de los fragmentos como si estos fuesen fenómenos naturales independientes apartes de sus relaciones dentro del todo.

Esta materialización es la que nos da no sólo el capitalismo, sino también el sistema de los estados nacionales soberanos, como si un fragmento pudiese ser soberano aparte del todo dentro del cual é1 pertenece. Esta materialización es la que continúa plagando la humanidad, dividiéndola en fragmentos territoriales autónomos e impidiendo la unidad genuina para todo el planeta. En este sentido los cubanos no son más libres que los ciudadanos de cualquier otro fragmento supuestamente autónomo del planeta. Han visto la necesidad de superar la materialización del capitalismo, pero no han visto la necesidad de superar la materialización del estado nacional. Se han dividido ellos mismos dentro del todo de la humanidad, proclamando una autonomía absoluta por un fragmento y materializando su aislamiento como si este fuese un fenómeno natural.

El propio Marx al asumir la unidad de la humanidad se situó como todos los pensadores en un determinado tiempo y espacio en la historia y enfocó sus análisis hacia ciertas preocupaciones importantes relacionadas con el capitalismo de sus días. No enfocó Su análisis en la fragmentación de la totalidad social que tuvo lugar por la materialización del estado nacional aunque está claramente implícito en su método de la fenomenología dialéctica. Sin embargo comprendió que la unidad dialéctica de la humanidad (sujeto) con su ambiente planetario (objeto) es el punto de partida fundamental que posibilita la liberación humana: "...la apropiación fundamental de los individuos que ocurre en el proceso de consumo," apunta Marx, "los reproduce en su ser social, y por tanto reproduce su ser social-sociedad-la cual aparece tanto como sujeto que como resultado de este gran proceso total."

Marx reconoció el progreso de las democracias burguesas de su tiempo con respecto al desarrollo dialéctico de los derechos humanos. Aunque también reconoció que los derechos políticos en estas sociedades se le atribuían solamente a ciudadanos abstractos y no a seres humanos trabajadores concretos. Sin embargo estos derechos se concibieron como universales (que se aplican a todos los humanos) y no meramente reflexiones de naciones o sociedades en particular, aunque quedaron fragmentados por el estado nacional y lejos de ser universales en su aplicación. De forma similar Marx y sus seguidores del siglo XX tales como el pueblo cubano, han reconocido los derechos económicos de "segundas generaciones" (Socialismo) como, y una vez más que se aplican a todos los humanos y que no se limitan a estados nacionales individuales. Estos derechos económicos representan un desarrollo dialéctico limitado en la autoconciencia. Todavía al igual que en la democracia política el socialismo permanece fragmentado en naciones individuales soberanas, con poco conocimiento de la necesidad de aplicarlo universalmente en toda la humanidad.

C. La práctica Revolucionaria de hoy día y la Constitución por la

Federación de la Tierra.

Uno de los documentos más dialécticamente avanzado de nuestros días es la Constitución por la Federación de la Tierra ya que está fundada en el principio de la unidad-en-la-diversidad para todos los ciudadanos de nuestro planeta. Como tal, está escrita con una autoconciencia avanzada de la totalidad de la humanidad como el comienzo de todas las posibilidades sociales genuinas para la liberación humana. Este documento toma el todo diferenciado de la humanidad como su premisa fundamental y crea un gobierno mundial democrático no militar desde este punto de partida.

La humanidad es la única autoridad soberana legitima para un gobierno no fragmentado encaminado hacia la liberación humana. La diversidad de la humanidad, individuos, razas, culturas, religiones y naciones se reconoce y se protege precisamente porque es una diversidad de un todo que evoluciona, una diversidad dialécticamente legítima, no la diversidad falsa e irremplazable de un perspectivalismo, un multiculturalismo y un nacionalismo ilimitado, que en nuestros días plagan una humanidad fragmentada. La diversidad irredimible del mundo fragmentado de hoy día es el resultado de una materialización que no reconoce la naturaleza social de sus objetos (razas, naciones, etc.) y que carecen del conocimiento suficiente para comprender que estos objetos son momentos dentro del todo de la humanidad que se desenvuelve dialécticamente.

La Constitución por la Federación de la Tierra protege la integridad y la diversidad de cada nación precisamente aliando las naciones unas con otras en una unidad planetaria (representada en el parlamento mundial como la "Casa de la Naciones"). Y protege el derecho de cada nación de escoger su propio sistema político, económico y social, consistente en los derechos humanos fundamentales (artículo XIV, A-2). De la misma forma la constitución protege la integridad y diversidad de cada persona en la tierra, garantizándole derechos económicos, sociales y políticos dentro de una unidad planetaria (representada en el Parlamento Mundial como la "Casa de los Pueblos").

La constitución instala por tanto un marco unificado para un diálogo universal entre los seres humanos mediante el cual pueda llevarse a cabo un creciente autoconocimiento de la totalidad dialéctica de la historia humana. Bajo el presente fragmentado orden mundial, las conversaciones se mantienen en la esfera ideológica, encaminadas a defender y promover algún fragmento materializado de la totalidad humana, no son conversaciones discursivas quo lleven a una comunicación genuina y a un entendimiento mutuo. Es dentro de este marco que propicia la constitución que los últimos vestigios de la materialización capitalista podrán finalmente desaparecer. Y la vida h por primera vez se sentirá libre de reproducir las condiciones de la existencia a través de un trabajo social consciente y creativo, sin explotación y sin las formas alienantes del trabajo asalariado.

El todo diferenciado (dialéctico) es la precondición esencial para la liberación humana tanto metodológicamente en cuanto a una fenomenología dialéctica se refiere, como materialmente, en cuanto a condiciones sociales concretas. La Constitución por la Federación de la Tierra ofrece condiciones sociales concretas para la totalidad, sin las cuales no puede existir una liberación humana genuina. Los fragmentos que se dirigen hacia la liberación, como la Revolución cubana, siguen siendo fragmentos precisamente porque siguen materializando ciertos aspectos de nuestra situación humana, tales como la noción ideológica de "los estados nacionales soberanos."

Al liberar al mundo de la ideología de la soberanía nacional, ratificando la Constitución, simultáneamente, se alejará sustancialmente al mundo del militarismo, del imperialismo económico y de las formas más destructivas del nacionalismo. Al establecer las condiciones concretas de la unidad política y social humana se hace posible la eliminación de todas las otras formas de materialización y sus justificaciones ideológicas.

Dentro de este marco, la eliminación global de las otras fuerzas sociales materializadas, que en estos momentos esclavizan la vida humana es solo una cuestión de tiempo. Una vez que la unidad política y social se establezca la conciencia universal de la vida humana como un todo, que evoluciona dialécticamente, comenzará a florecer sin dificultad. Mientras a más voces se les permita hablar más clara se verá la humanidad común de todos. Mientras más se afirme y se institucionalice políticamente el todo, más claro se verá la diferenciación dialéctica y la ínter independencia de las partes.

En esta era de globalización del mercado, la computación, los viajes y las comunicaciones se han creado las condiciones materiales pera el próximo paso. Sobre esta base, la logística de un gobierno mundial democrático se hace posible técnica y económicamente y fácil de llevar a cabo. Todo lo que hace falta para expresar de una forma manifiesta el todo de nuestro proyecto humano es este marco político-social. Y todo lo que se requiere para crear este marco es la acción coordinada por parte de aquéllas personas a todo lo largo y ancho del mundo, conocedoras de las posibilidades dialécticas de la historia humana. La práctica más revolucionaria y concreta que tienen a mano las personas progresistas en este momento de la historia es trabajar por la ratificación global de la Constitución por la Federación de la Tierra.

Notas

 

1. Ver Roslyn Wallach Boloch, Dialectical Phenomenology – Marx’s Method (London: Routledge & Kegan Paul, 1979).

2. Ver Errol E. Harris, Formal, Transcendental & Dialectical Thinking: Logic & Reality (Albany: SUNY Press, 1987).

3. Ver Martin Jay, Marxism & Totality – The Adventures of a Concept from Lukacs to Habermas (Berkeley: University of California Press, 1984).

4. "Los individuos desarrollados universalmente, cuyas relaciones sociales, así como sus propias relaciones comunales (gemeinschftlich) están, por tanto también subordinadas a su propio control comunal, no son producto de la naturaleza, sino de la historia." Carlos Marx, Grundrisse – Foundations of the Critique of Political Economy, Martin Nicolaus, trans. (New York: Penguin Books, 1973), p. 162.

5. "No es la unidad de la humanidad viva y activa con las condiciones inorgánicas naturales de su intercambio metabólico con la naturaleza, y por ende su apropiación de la naturaleza, la cual requiere una explicación o es el resultado de un proceso histórico, sino más bien la separación entre estas condiciones inorgánicas de la existencia humana y esta existencia activa...." Ibid. p. 489.

6. Ibid. p. 160.

7. Ibid. p. 488.

8. Ibid. p. 717.

9. El preámbulo establece que: "Consciente de que la humanidad es una a pesar de la existencia de naciones, razas, creencias, ideologías y culturas diversas y que el principio de la unidad en la diversidad es la base de una nueva era, donde la guerra sea proscrita y la paz prevalezca; cuando los recursos totales de la tierra sean equitativamente usados para el bienestar humano; y cuando los derechos humanos básicos y las responsabilidades sean compartidas por todos sin discriminación..."

La Constitución está disponible en The World Constitución and Parliament Association and Global Ratification and Elections Network (WCPA/GREN), 8800 West 14th Ave., Lakewood CO, 80215, USA. Email: wcparliament@uswest.net. Web: wcpagren.org.

 

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